“Hoy la realidad nos exige que el Congreso se pronuncie sobre lo que pasa en el país. Estamos viviendo problemas alimentarios y nutricionales muy alarmantes, que se reflejan en las estadísticas y se evidencian por el aumento notorio de niños y familias que piden, recolectan de la calle o asisten a comedores escolares y comunitarios para poder comer”, indicó la legisladora quien recordó que la emergencia alimentaria es un reclamo que lo vienen haciendo desde diferentes credos y organizaciones que trabajan en el territorio.

Silvina Frana comentó que en este contexto de crecimiento de la pobreza hay miles de argentinos que tienen hambre. “Este proyecto de Emergencia Alimentaria, no sólo tiene como objetivo garantizar por ley el derecho a comer, sino que busca poner de manifiesto la realidad a la que nos llevó el Gobierno Nacional, devaluando además de la moneda, el salario, la salud, la educación y a las pymes. En síntesis, la calidad de vida de todos los argentinos”.

La diputada justicialista aseguró que los datos oficiales en el período 2016–2019 son alarmantes y reflejan la situación de crisis que hoy se vive el país: la deuda Argentina pasó de u$s 240 mil millones a u$s 341 mil millones; la Fuga de Capitales alcanzó los u$s 72.000 millones, el Desempleo pasó del 5.9% a 10.1% y se duplica cuando hablamos de mujeres y jóvenes; la Pobreza pasó del 27% en 2015 para estar llegando al 40% hacia fines de 2019; la inflación acumulada es de 221%,; las tasas de interés son superiores al 80%; cerraron cerca de 20 mil empresas en todo el país y las Tarifas aumentaron con voracidad, la electricidad subió 1490% y el gas un 1297%.

Finalmente, la legisladora aclaró que “sólo con esta ley de Emergencia no alcanza para solucionar el problema del hambre en el país, pero es ésta Ley el puntapié inicial para comenzar a atender el reclamo y las necesidades básicas de quienes más lo necesitan en este momento”, concluyó Silvina Frana.