Un nuevo tema saltó en la agenda de está semana cuando el líder del movimiento social CTEP, Juan Grabois dijo que el país debería avanzar hacia una “reforma agraria y expropiación de tierras”.

Términos que atrasan, y que ya demostraron que han hecho mucho daño a las economías de varios países. Es triste volver a encontrar dirigentes que ponen una mirada negativa sobre unos de los sectores más importantes de nuestra argentina. El kichnerismo y Felipe Solá se equivocan si creen de verdad que la expropiación de tierras y la Junta Nacional de granos es la solución para el crecimiento de nuestro país.

Como Diputada Nacional, siendo parte del equipo de Mauricio voy a estar del lado de los que defienden al campo y también me van a encontrar defendiendo siempre la ley, la institucionalidad, la democracia y sobre todo de la Constitución Nacional, que como dice el Presidente, “se acata” y; la propiedad privada es parte de ella . En los dichos y pensamientos de Grabois, estos conceptos se ponen en jaque con el fin de hacer daño.

El sector agro representa nuestra identidad, es nuestra tierra, nuestro trabajo, el futuro y necesita que cada uno de nosotros lo defendamos para poder crecer, Argentina va a salir adelante con el campo y nunca contra el campo. Yo voy a estar siempre del lado de los defensores porque creo en su trabajo y en su potencial.

Necesitamos que nuestra tierra siga siendo protagonista de la Argentina, que siga generando record de cosecha como sucedió este año, porque eso significa más inversión y creación de empleo. El campo genera una red que necesitamos que siga funcionando para sacar el país adelante, tenemos que seguir coordinando esfuerzos para que transportistas, proveedores, profesionales continúen adelante.

Entiendo que estos dichos son propios del pensamiento kichnerista, que aún no ha saldado la fractura que tiene con el campo, y busca volver a traer a escena esa ruptura para dejar en claro su postura sobre el sector. Pero en nuestro país somos millones los que no queremos ser Venezuela, que empezó por la expropiación del campo y después siguió la industria, las fábricas y el petróleo.

Estos dichos no solo atrasan sino que van en contra de una construcción democrática que en estos últimos años hemos logrado conseguir. Junto al Presidente Mauricio Macri queremos seguir acompañándolo desde una política agroindustrial como lo venimos haciendo, afianzando la relación con el sector, mirando para adelante y no atrasando 100 años.

 

* Por Diputada Nacional Gisela Scaglia de Cambiemos, integrante de la comisión de agroindustria de la Cámara de Diputados de la Nación.