Últimas Noticias

martes 29 septiembre 2020 | 02:35

Inicio de plan de lucha para salvaguardar la dignidad y el poder adquisitivo de los salarios

De acuerdo a la democrática decisión de los trabajadores lecheros del país, los que en Asambleas de Base realizadas en todas las seccionales de Atilra de Argentina, han rechazado en forma unánime la última oferta de actualización salarial patronal y decidido la implementación de medidas de fuerza.

Atento a lo expuesto y en cumplimiento del mandato ordenado e indelegable de los mismos, el Consejo Directivo Nacional en uso de sus facultades resuelve y comunica:

  1. a) La realización de un paro total de actividades de veinticuatro horas, sin guardias, las que estarán a cargo del empleador, comenzando el mismo a partir de las cero horas del día viernes 06 de diciembre, finalizando a la hora 24 de ese día.
  2. b) Asimismo, a partir de las cero horas del día sábado 07 de diciembre y hasta las 24.00 hs. del día domingo 08 de diciembre, se deberá trabajar exclusivamente la jornada semanal tal cual lo establece el Convenio Colectivo de la actividad, absteniéndose de trabajar el franco; como así también en dicho período no se deberán realizar horas extras.

Este será el inicio de un plan de lucha que continuará con nuevas medidas de fuerza tendientes a salvaguardar la dignidad y el poder adquisitivo de los salarios de los trabajadores del sector.

El Consejo Directivo irá informando a través de los canales de difusión con que cuenta nuestra organización acerca de la implementación de nuevas medidas, su alcance, modalidad, etc., debiendo abstenerse los compañeros y compañeras de dar por válida cualquier otra información que no provenga oficialmente de Atilra.

Informe

Una vez más los compañeros y compañeras que prestan servicios en la actividad láctea tendrán la oportunidad de decidir respecto de la actualización del poder adquisitivo de sus salarios.

Nadie puede dudar acerca de la buena fe que los trabajadores del sector permanentemente han tenido en cada negociación.

Esta vez no fue la excepción, desde un principio se le hizo saber a las cámaras empresarias la necesidad de una urgente recomposición, habida cuenta de la existencia de una espiral inflacionaria que corroe el poder de compra de los compañeros y compañeras. Espiral inflacionaria que de ninguna manera escapa al conocimiento de los empresarios del sector, toda vez que los propios productos lácteos vienen aumentando inclusive muy por encima de los incrementos del resto de los productos que componen la canasta básica de alimentos.

No obstante los repetidos pedidos efectuados, las cámaras siguieron haciendo oídos sordos al reclamo de los trabajadores. Estaba claro, la demora hacía que ellos aumentaran periódicamente el precio de los productos y recibieran sus ganancias, al tiempo que ¨pisaban¨ los salarios de los trabajadores deteriorando la vida de los compañeros y sus grupos amiliares.

Hastiados de tal situación, el día 14 de noviembre hicimos una presentación por ante la Dirección Nacional de Relaciones Laborales mediante la cual entre otras cosas manifestábamos textualmente:

«Los trabajadores de la actividad mantienen relegados sus salarios durante el año 2019, de modo tal que se les ha generado un grave perjuicio económico que ha impactado e impacta, al punto que no pueden hacer frente a sus necesidades y las de sus familias.

Estimando una inflación para el mes de octubre transcurrido de aproximadamente el 4%, la inflación acumulada en el período enero-octubre asciende al 43,20% y hasta el momento no han percibido siquiera el 23% que comprendería el acuerdo enero-junio 2019 oportunamente suscripto.

Corresponde aclarar que del año 2018, quedó pendiente un 2% de desfasaje entre el IPC y el incremento salarial habido en dicho año y que esa desvalorización se terminó abonando con retraso de valor en abril de 2019, que luego de ello transcurrieron los meses de mayo y junio sin incrementos y que recién en julio se comenzó a abonar parcial y tardíamente el incremento del IPC del primer semestre.

Así las cosas las cámaras empresarias, mirando para otro lado, distinto al de las necesidades de sus propios trabajadores dilataron las posibilidades de incrementos, se niegan a reconocer los incrementos que corresponderían reparando la pérdida pasada y pretenden nuevamente pactar para abonar incrementos a inflación ya ocurrida.

Simultáneamente, los empresarios lácteos, incrementaron los precios de los productos en promedio para el mismo período, en más de un 90% y el incremento interanual en 112%.

La situación que hoy día enfrenta esta paritaria es decididamente una cuestión de ética-moral, resulta impresentable a la sociedad, mostrar como ante un 43,20% de inflación y más de un 90% de recomposición propia de precios en la actividad, la distribución de la riqueza generada hacia los trabajadores es claramente negativa, al día de hoy en más de un 20%.

Es necesario que esta Dirección nacional a su cargo tome debida nota y conciencia de la gravedad de la situación, los trabajadores lácteos de todo el país ya no están dispuestos a relegar sus ingresos frente al crecimiento de los precios, las tarifas y en máxima progresión, la de los propios productos que elaboran, los cuales ya no están en condiciones de consumir.

ATILRA ha demostrado durante mucho tiempo la voluntad, la disposición al diálogo y la prudencia en sus decisiones y acciones, debe entenderse que ATILRA es el conjunto de trabajadores de la actividad lechera y no un conjunto de dirigentes que no recibe las inquietudes de sus mandantes.

Esta vez deseamos dejar constancia por escrito de lo que ocurre, pues no se podrá en adelante decir que ATILRA y sus trabajadores no tuvieron voluntad de diálogo y que las medidas que se puedan adoptar se califiquen de intempestivas, ni que la sociedad en su conjunto sufra por culpa de los trabajadores, la incidencia de medidas sobre productos tan sensibles como los lácteos.

Si debiésemos llegar a las medidas de fuerza, sólo la indiferencia del sector empresario será la responsable de las consecuencias.»

Así las cosas y al no haber oferta que satisficiera las necesidades de los compañeros y compañeras, las mismas, a través de asambleas de base tomaron la decisión de realizar medidas de fuerza.

Dichas medidas fueron pospuestas a partir, una vez más, de una solicitud efectuada por las cámaras empresarias por ante la autoridad de aplicación, para que ésta dictara una nueva conciliación obligatoria.

Dentro del plazo de prórroga de esa conciliación, las cámaras presentaron la siguiente propuesta:

Alcance y extensión de la propuesta

Ad referéndum de las Asambleas Cálculo sobre la base de escala salarial vigente al mes de abril de 2019.

10% en el mes de noviembre 06% en el mes de diciembre 07% en el mes de enero 07% en el mes de febrero 06% en el mes de marzo

La representación patronal aclara de mala fe que la propuesta, con este 36% de aumento, sería de un 61%, tomando como base un 25% correspondiente al 1er semestre del año 2019, cosa que no es así ya que a ese 25% hay que restarle 2 puntos que pertenecen al año 2018 y que como siempre, tardíamente, las cámaras abonaron recién en la 2ª parte del año siguiente.

Además esa propuesta contempla, según lo que la misma representación patronal dejó asentado en el acta, un 4,5% que se debe imputar a cuenta de la negociación futura correspondiente al año 2020. O sea que, la propuesta final para el año 2019 sería del 54,5%. El problema es el desfasaje que se produce entre el momento en que los trabajadores cobran sus aumentos en relación a la inflación. Esto implica que tienen que pagar productos con precios actualizados, incluidos los lácteos, con sueldos cuyo poder adquisitivo es el de cinco o seis meses atrás. ¿Quién se queda con la diferencia? El empresario, por supuesto. La oferta establece a su vez el valor del litro de leche en $50.

Conclusión

El día jueves 28 de noviembre un Plenario de Secretarios Generales, junto al Consejo Directivo Nacional, a la Comisión Paritaria del gremio, a los Delegados de Rama, en una jornada paralela que contó con la participación de más de 400 compañer@s de base de todo el país, procedió a analizar el alcance de la propuesta emitiendo opinión unánime respecto del alcance de la misma y el comportamiento y responsabilidad de las cámaras empresarias del sector.

Como siempre, no será un grupo de dirigentes los que decidan respecto de un tema que les concierne en forma directa a los compañeros y compañeras como es la actualización de sus salarios, serán los propios trabajadores los que en forma directa a través de asambleas de base resolverán acerca de la aceptación o el rechazo de la oferta patronal.

Consecuentemente y teniendo en cuenta la actual situación, como en oportunidades anteriores sólo quedan dos caminos sobre los que las asambleas deben expedirse:

  1. a) se acepta y se está en un todo de acuerdo con la oferta de las cámaras empresarias del sector, o
  2. b) se rechaza la oferta por no estar de acuerdo con las necesidades de los trabajadores y trabajadoras, proponiéndose la implementación de medidas de fuerza a efectos de mejorar los objetivos.

A esta altura del partido, con un aumento exponencial del precio de los lácteos que ya han superado el 90%, golpeando duramente el bolsillo de los hogares argentinos, que los empresarios no nos quieran otorgar responsabilidades que no tenemos, no nos hablen en sentido paternalista como si nos estarían haciendo un favor, trabajamos en sus empresas porque necesitan de nuestro esfuerzo para mantener sus industrias y maximizar sus ganancias. Brindamos una prestación laboral por la cual exigimos que se nos retribuya en consecuencia, no recibimos ni queremos dádivas de nadie.

Un solo litro de leche que se derrame, tendrá que ver, una vez más, con la irresponsabilidad de quienes se creen los dueños de la pelota.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

MásNoticias

Últimas Noticias: