Un hombre de 38 años identificado como Juan Pablo Monzón fue condenado a 25 años de prisión como autor de delitos contra la integridad sexual cometidos en la ciudad de Santa Fe en perjuicio de tres niñas menores de edad, hijas de la mujer que era su pareja.

La pena fue resuelta por unanimidad por el tribunal pluripersonal de un juicio oral que finalizó este mediodía en los tribunales de la capital provincial. Los jueces fueron Jorge Patrizi (presidente), Sandra Valenti y Rosana Carrara.

En perjuicio de dos de las tres víctimas, Monzón fue condenado como autor penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal calificado (por la convivencia y por la guarda), en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores calificada (por la convivencia). Por su parte, en perjuicio de la otra niña fue condenado como autor de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante calificado (por la convivencia y por la guarda), en concurso ideal con promoción de la corrupción de menores calificada (por la convivencia). Todos los hechos fueron en concurso real.

Por otra parte, el tribunal resolvió absolver al condenado de la autoría del delito de tenencia ilegítima de arma de fuego.

Unanimidad

La fiscal a cargo de la investigación de los ilícitos fue Alejandra Del Río Ayala, quien durante el debate estuvo acompañada por la fiscal María Celeste Minniti. Las funcionarias del MPA coincidieron en valorar que “el tribunal resolvió condenar al acusado y le impuso una pena elevada. Además, el fallo fue resuelto por unanimidad y por las mismas calificaciones penales por las que habíamos acusado desde la Fiscalía”.

Las fiscales también indicaron que “el monto de la pena coincide con lo que solicitamos en los alegatos de apertura del debate. No obstante, en los alegatos de clausura, a raíz de elementos sobrevinientes en el debate, entendimos que debía ser una pena de 35 años y así lo solicitamos”. En tal sentido, agregaron que “esperaremos los fundamentos de los jueces para analizar los pasos a seguir”.

Convivencia

“Investigamos hechos aberrantes que fueron cometidos entre 2012 y 2016 en una vivienda de la ciudad de Santa Fe y con un despliegue de violencia inusitada, no sólo sobre las víctimas del abuso, sino también sobre el grupo familiar entero”, recordó la fiscal Del Río Ayala. Al respecto, añadió que “a ello se suma la manipulación ejercida en el ámbito doméstico, el daño ocasionado a las víctimas y el peligro al que el condenado las sometió por el tipo de actos que ejecutó y por la falta de cuidados en los mismos, lo que también se irradia en la afectación del proyecto de vida de cada una de las víctimas”.

Por su parte, la fiscal Minniti sostuvo que “se corroboraron los hechos atribuidos. Las agresiones sexuales surgieron patentes y el contexto de agresión y opresión fue valorado por el tribunal”.

“La convivencia se dio a raíz de la relación de pareja que tenía el hombre con la madre de las víctimas”, precisaron las fiscales. “Además, a una de las menores también la agredió sexualmente en una oportunidad en la que, con motivo de la realización de una tarea doméstica en las cercanías de la vivienda, estuvieron a solas y abusó de ella”, explicaron.

Del Río Ayala concluyó que “en todos los casos, la diferencia de edad entre el acusado y sus víctimas, la modalidad, la frecuencia y la duración de las agresiones, además de la violencia física y psicológica que desplegó Monzón, son idóneas para generar un real sometimiento y humillación y para adelantar el desarrollo libre y normal de la sexualidad de las tres niñas”.